miércoles, 31 de octubre de 2012
31/10 /hace mas de diez años.
31 de octubre recuerdo hace mas de 10 años , una fiesta, unos dulces, un disfraz elaborado con mis propias manos, waype por las paredes, los niños de la cuadra embarrados con mazamorra, risas y las historias que se tejían en nuestras mentes, esperando con ansias que dieran las doce para poder ver algún sucedo paranormal.
Una sonido, todos en silencio, esperando las doce en un silencio sepulcral , lo único paranormal fue el sonido del estómago de Enrique, risotadas y burlas luego de aquella sinfonía natural.
Pasadas las doce, sentados en el jardín contemplábamos la luna, creábamos mitos, mentíamos ... eso lo sabíamos .
La hora de dormir, con el frío de la primavera sacudimos nuestros traseros y directo a la cama, eso pensábamos.
Una mancha en el techo nos asusto, las ratas no vuelan, las ratas no tienen alas... eso fue lo que vimos un murciegalo , ahjá un muerciegalo era lo único que podíamos pronunciar, y de pronto un carajo! un ¡ murciélago! corrimos por toda la casa, en aquel momento nuestros cuentos cobraron vida.
Ya mas tarde mirando hacia el techo las risas no pararon hasta que dieron las 3am
donde según Laura ,era la hora propicia para escuchar los lamentos de las almas en pena. Aún despiertos, aún llenos de golosinas, aún asustados fuimos por mas aventuras.
Para entonces la casa de la abuela tenía dos puerta, una principal y otra daba a un pasadizo oscuro que nos llevaba directo al jardín y a la puerta trasera de la cocina.
Bien, como decía aún despiertos, aún con sed de miedos, de puntillas salimos de la cama, de puntillas hacia el pasadizo a seguir mirando la luna y haber si teníamos suerte de volver a ver al murciélago, o al menos escuchar algún lamento.
Mantas listas, miedos reprimidos, sed de aventura y pies fuera de la cama...
Mirando la luna y predispuestos a oír cualquier cosa, sentados en el baúl de la abuela, así esperamos a el miedo, así fue ... así pasaron mas de media hora y nosotros cagándonos de miedo, la silueta de algunos gatos avivaban nuestro miedo.
La luna no nos respondía, la luna estaba sola aquella noche... lo juro, juro que vi una cosa negra pasar por la luna, en ese momento yo miraba la silueta del gato y las sombras de las hojas del árbol de granada. Así sea cierto o no, eso nos sirvió para creernos, para seguir creando mas historias.
Esperamos sentados sobre el baúl mas de una hora, no recuerdo en que momento caímos en manos de Morfeo. Al despertar, ya no estábamos sobre el baúl...
Así fue. Así lo dijo.
31 /10 / de hace mas de 10 años.
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