Una de las tardes en las que aquellas estrellas se confabulan para el bienestar de aquellas personas que buscan la libertad; fue esa ,esa tarde en la que sucedieron cosas, situaciones, distintas, para mi aburrida vida.
Solíamos pasear,caminar distritos enteros, pero por ahora, no, ahora era algo nuevo,fuimos hasta la casa del malandro del novio de MariPaztru,hicimos música toda la tarde, ellos; la música la hicieron de otra manera mientras que yo rompiéndome el oído para poder tocar esa canción del sound track de Amelie´, armoníca en mano,dedos en las teclas, y mente en la barba de aquel músico, que ocupa mi cuerpo.
Aquellos faunos salvajes, se divirtieron en el baño de aquella casa,mientras la distraída mirada se volcó al recuerdo de una tarde de otoño.
Con planes ,con el futuro en mente, debía comprar las entradas para un concierto casi incierto para él,pero no ajeno para mi.
Camine por todo el malecón desde La Marina, hasta Barranco, él me motivaba, pase la tarde entera, pensando que era lo que hacia, nunca encontré respuesta alguna, el amor, la música, las ganas de estar sola , tal vez fue eso.
Termine en el faro,sentada escuchando como una francesa tocaba con el acordeón el sound track de Amelië
cerca estaban los demás malandros del faro, viviendo y produciendo vibras positivas,yo en el medio de esta selva de concreto y esperando la vida pasar.