Cuán difícil resulta olvidar a una persona querida, en estos
momentos en los cuales los recuerdos abundan y las lágrimas no cesan, lo
temible llego cunado menos se nos
ocurría. Momentos en los cuales parecía todo normal, ahora en gran y
verdadero vacío abundan en nuestras mentes y mesas y estos oídos ya no se
asustan más al escucharte toser y estornudar , ni tampoco al saludar y mis ojos
ya no verán más esa manos agitarse al despedirse y un hasta mañana ya no escuche más.
