Aquellos,recuerdos de aquella niñez se fueron volando, acompañados de aquel humo de cigarro que se fue apagando, sentada en esa escalera de madera que da a la azotea, sentada sola con Morfeo al lado , mirando aquellos recuerdos de niñez que se fueron ,mirando ese triciclo de metal oxidado que me acompaño en aquella infancia olvidada hasta hoy ; en Lince,sin limites, siempre en el limite nunca fija, en el limite que recorrí cuando niña, en el limite de San Isidro y Lince ,calles que solían ser interminables para mis cortas y lánguidas piernecillas de niña, ahora veo todos esos recuerdos amontonados, convertidos en cajas, y chatarra.
El huno se va esparciendo entre cajas y sueños. Adiós vida, adiós recuerdos y carcajadas llenas de costras y marcas ahora en mi , en mi mente pervertida, se va apagando la niña que fui , y el estoque final retumba y termina con una pequeña y casi silenciosa flatulencia de media noche .
Asustado termina mi fiel acompañante,la canción de Fito Paez en el fondo de mi soledad;♫lloviendo sobre mojado ♫ ,se acabo,se termino el cigarro que me acompaño esta noche,bajo despacio no queriendo molestar a nadie mas, bajo cautelosa y poco apoco desaparece el humo entre mis manos.
Bajo y me doy cuenta que las responsabilidades me esperan sobre la mesa.
Nunca fija, ahora en el limite de la cordura y mi paciencia.
El limite ahora de no saber si estoy viva o muerta.
El limite real es Lima o Callao, Faucett o Quilca,paradójico; es 14 o 15 de Mayo.

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